miércoles, 2 de septiembre de 2015

113

Tengo un poema en el estómago, vive allí
Acumula fuegos fatuos, ciudades de paso, 
adjetivos que nunca llegué a usar
Sabe la historia reciente de mi cuello, 
las verdades de mis ojos, 
el color que la noche 
puede llegar a exprimir
Acudo a él cuando el silencio 
se apodera de las ventanas, 
me acurruco en su voz e hiberno 
hasta la primavera siguiente.


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