viernes, 30 de enero de 2015

TRES

Habitar el espacio del sueño
sembrando las colinas
Aprender esgrima con las puntas 
de los dedos,
que la voz sea barco y pez
camino siempre
Que la lucha sea abierta 
como la dentellada de una leona 
en el páramo del fin del mundo
Solo así tendrá sentido 
la derrota de un lucero 
en la espesura
de la gran ciudad.


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