martes, 8 de diciembre de 2015

188

El hombre que era sombra 
viajaba a galope
se escurría de las suelas de su amo 
cada noche, 
rompiendo las diademas
de la calle siete

siempre hubo un guardián 
por cada antorcha, 
cien pares de ojos que 
nunca pudieron apresarle.

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