viernes, 10 de julio de 2015

85

Ayer era mañana 
porque la noche me sorprendió 
hablando de antorchas encendidas

La plaza era una suma voces y dudas,
los cuerpos resplandecían con esa intensidad
que precede a la luna
Los niños movían la pelota de un lado a otro,
esquivando camareros como árbitros o equilibristas

y tú y tu vestido blanco 
brindabais conmigo 
con la trascendencia leve 
que la vida adopta 
cuando el sonido del cristal 
sustituye coordenada o viento

¿qué sucedió 
¿te fuiste quizás?
Vi una silueta de mujer
caminando calle abajo,
llevaba el pelo recogido
los hombros libres, la piel exacta
Desapareció entre la multitud 
haciendo silencio a cada pisada

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