miércoles, 15 de abril de 2015

25

Hay una soledad especifica 
como de manto que te envuelve 
y tu cuerpo se cierra a las señales. 

Podrías echarle la culpa a la escritura,
 a la intimidad del libro, a la frecuencia de luna. 
Pero lo cierto es que cada vez te encierras un poquito más detrás de los cristales. Y ella pasa y tú detrás, capaz de recitar 29 poemas o de subirte a las tablas del teatro, pero si se trata de quitarse los ropajes de la historia, el peso te atrapa.

Llevo 19 meses sin besar a una mujer y te aseguro que mis arterias te necesitan. Así que si me ves torpe o ciego, no te quedes con la cascara, arráncame la sábana, descúbreme libre.

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