viernes, 22 de enero de 2016

228

El día que repartieron corazón, 
no estabas 
El día que repartieron honestidad no estabas 
El día que repartieron ojos verdes sí estabas 
El día que repartieron cuerpo de mujer con herida en el costado, 
sí estabas 
El día que repartieron egoísmo sí estabas 
El día que había que votar por el cambio sí estabas
( tan complejo este mundo nuevo que habitamos, en el que las personas llegan a tener conciencia social y sin embargo son capaces de ejercer violencia contra ti)
El día que nacimos sí estabas 
El día que yo era útil sí estabas 
Me partí un tobillo por ti y estabas detrás del hueso, incluso aprendí a hacer el amor con un pie menos
El día en que caduqué no estabas 
Fue un día del mes de la Navidad y yo no sabía que los hombres caducan como las hojas de los árboles o los yogures de Mercadona
Repito el día en que salió una nueva actualización, no estabas 
Supongo que instalaste otra ventana, un cielo que llover, un nombre y a mí me moviste a la papelera de reciclaje.
Sin decir: adiós, lo siento, no, bueno estuvo bien , oye que nos llamamos, cuando quieras tomamos un café.
Dar la cara, cortar, despedirse, son cosas que con el tiempo desaparecerán. Como el dedo pequeño del pie. Son mutaciones necesarias. 
Las nuevas formas de comunicación nos empujan hacia ello.

Yo seguiré viviendo en Edo.

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