sábado, 2 de enero de 2016

218

En el ojo del huracán se relativizan los pensamientos. Uno se concentra en no salirse del choque de cielo y tierra, mientras los edificios de mujer se desmoronan, el disco que es la luna se parte en dos y a duras penas entra el poema en el hueco de alfiler.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada