sábado, 7 de marzo de 2015

FOURTEEN

Hay un ejercicio de alquimia
que consiste en escribir
con una mano lo que el cielo ofrece,
para después traspasarlo al papel. 

Los niños saben hacerlo a garabato y anarquía,
demostrando que existen realidades
mucho más divertidas que las nuestras. 

Empiezan deformando las líneas de los cuerpos,
liberándonos del peso de las formas.

Viejos sabios, nos retratan con aspecto de nube,
convencidos de que para que juguemos con ellos,
primero debemos aprender a volar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada