miércoles, 31 de octubre de 2012

CXLXXXVII

Me duele el estómago o corazón horizonte
tan lejos de ti y de tus labios noviembre,
es la noche mi pecho, es el día otro día igual que vestirse
y morirse andando, escribiendo 

martes, 30 de octubre de 2012

CXLXXXVI

La noche interminable 
tiene nombre y posición, cielo, luna,
cuerpo y alas negras
lo sé, porque todavía existe,
a pesar de los días como peonzas
como ensayos de nadie
como pétalos de cera en versos marchitos,
a pesar de estos días, todavía 

lunes, 29 de octubre de 2012

CXLXXXV

Déjame le dice el cielo
a la duda,
tápame le dice la sábana
al sueño,
bésame le digo yo a tu imagen
que llega para recordarme 
que hubo calor
donde ahora sólo hay invierno.

domingo, 28 de octubre de 2012

CXLXXXIV


Inténtalo,
dispara todos mis nombres
como una lluvia de palabras,
dame alcance.

CXLXXXIII

Es la noche una huida sueño a través

Lo digo desde la lucidez esclava de la vigilia
que me arrincona en un autobús
o en el último metro que me lleva a ninguna parte, cuando
yo sólo quiero una cosa tan imposible como 
la metáfora que a la luna no alcanza; te quiero. 

sábado, 27 de octubre de 2012

CXLXXXII

Esta ciudad de cielos difíciles
de lunes al sol y huelga de besos,
de cúspides altas para quien no roba ni engaña
de nuevos idiomas que separan la voz por caracteres,
de redes sociales entre socios fantasmas

Esta ciudad que ya no habito por desidia o rebeldía
por falta de apego a las reglas,
porque faltas tú, sobre todo por eso.

jueves, 25 de octubre de 2012

CXLXXXI

Hoy llueve, la ciudad es un después
del beso apasionado de la noche
una pista abierta, un adelante
una sonrisa que resalta en rojo.

Los árboles y yo no podemos disimular.

miércoles, 24 de octubre de 2012

CXLXXX

Muevo las palabras
como si escribiendo pudiera
compartir(te) este minuto
que suena.

lunes, 22 de octubre de 2012

sábado, 20 de octubre de 2012

viernes, 19 de octubre de 2012

CXLXXV

Enamorarse o dibujar un poema
es jugar a cambiar
                                                 el orden
de las cosas.

jueves, 18 de octubre de 2012

CXLXXIV

Amo la música, amo las palabras
( en este orden)

CXLXXIII

Una tristeza
como el estadio de Wembley o
el Madison Square,
una cortina capaz
de extinguir la última rosa 
del cielo

Un silencio del tamaño
del Estado de Florida
con sus cayos y su sol infinito
y tú dentro
y yo fuera
de ti

La muerte es no poder volver nunca
a ese lugar.