lunes, 19 de noviembre de 2012

CXCII

Hacer el amor con la boca
y de boca a boca

Hacer el amor,
seguir haciéndolo como única
revolución posible
frente a las alambradas grises 
de los días iguales.

sábado, 17 de noviembre de 2012

CXC

Yo no creo en Dios
yo solo creo en mi madre
y en todas las mujeres
a las que he amado.

jueves, 15 de noviembre de 2012

CLXXXIX

Altivo
como un dios sin piedad
sabio inclemente de mis cambios
espada de la muerte, frío

Así es el espejo que me aguarda.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

CLXXXVIII

No, no puedo

No puedo hacerte responsable
de toda la alegría, de toda la tristeza

No puedo, 
porque hacerlo sería disociarme
de tu boca.


martes, 13 de noviembre de 2012

CLXXXVII

Después de tus piernas
el horizonte no existe, 
solo tus piernas

La noche eres tú.

lunes, 12 de noviembre de 2012

domingo, 11 de noviembre de 2012

CLXXXV

Añadir palabras es detener a la muerte,
encender luces donde sólo el vacío 
puebla los instantes;
jugar a vivir todavía
en ese espacio que ya no existe.

viernes, 9 de noviembre de 2012

CLXXXIV

Mis sueños son mudos,
mastico palabras todas las noches

despiertas-despierto

y entonces, solo entonces
pronuncio tu nombre.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

CLXXXIII

Te visita el sueño,
llega como un rumor de agua dulce, desemboca
como la caricia primera que te atrapa
entre las sábanas de ese horizonte
por descubrir.

lunes, 5 de noviembre de 2012

CLXXXII

Cuelga la palabra de mi labio
como un aviso de luz, como el vértice
de la historia que anticipo
entre resonancias del idioma
que me precede;
apunto al hueco del cielo,
a la sonrisa del niño y a los árboles.

domingo, 4 de noviembre de 2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

CLXXX

Noviembre es la noche de todas las noches

Un día que no termina de romper
por mas que los pájaros canten o
las luces se atrevan

Noviembre eres tú y la revolución de mis párpados,
la revolución de mis manos inquebrantables al desaliento

Noviembre es el cielo blanco
y las ganas de llenar
el horizonte de palabras
que devuelvan mi nombre
a tus labios.

CXLXXXIX

A veces la Dama Blanca
con su muñeca abierta y los ojos insondables,
con el silencio prendido de los hombros
no es responsable, no lo es
porque en su cuaderno no estaban esos cuatro nombres

En la calle
a luz de vida, están los que firmaron las sentencias
los que jugaron con la vida ajena, mientras contaban dinero
con las manos manchadas de sangre

Deberían caer uno tras otro como fichas de dominó,
todos responsables

La muerte sólo hizo el trabajo sucio,
acudiendo a la señal luminosa de una bengala encendida.

viernes, 2 de noviembre de 2012

CXLXXXVIII

El árbol de marfil
cuelga
de la mente 
del niño
que olvida las palabras

Juega con el tiempo, con las voces
con los nombres, juega
creando amaneceres y lunas,
avivando la llama de los sueños.